El biogás es una forma eficiente y ecológica de energía renovable, pero el cultivo de maíz para producir energía como materia prima principal ha recibido críticas. Entonces, ¿por qué no aprovechar lo que sobra? Los residuos orgánicos, como el estiércol sólido, la paja o los residuos vegetales, son una alternativa inteligente para generar electricidad de forma sostenible. Con el tratamiento adecuado, no solo se puede obtener más biogás, sino también fertilizante de alta calidad. Las plantas de AMANDUS KAHL trituran la biomasa de manera eficiente, aumentan el rendimiento de metano y reciclan los residuos de fermentación de forma sensata. Un ciclo cerrado que beneficia tanto al medio ambiente como a la economía.
Bioenergía a partir de la biomasa: mayor eficiencia gracias a la trituración mecánica previa
El cultivo de maíz para producir energía ocupa valiosas tierras de cultivo y fomenta los monocultivos, mientras que las materias primas alternativas, como los residuos de cosechas, los residuos vegetales o la paja, ofrecen un gran potencial para la producción de bioenergía. Sin embargo, para obtener un rendimiento óptimo de gas, el sustrato debe tratarse de manera eficiente mediante una trituración mecánica previa. El molino granulador de AMANDUS KAHL es ideal para la desfibración de la biomasa y, por lo tanto, juega un papel importante en la generación sostenible de energía. Aumenta la superficie y elimina el aire encerrado. Así, facilita el acceso de las bacterias de la planta de biogás a la sustancia orgánica, reduce la formación de espuma y capas flotantes en el fermentador y acelera la degradación microbiana de la biomasa.
De la paja a la generación de electricidad: así funciona
El molino granulador cuenta con una matriz plana especial sobre la que cae el sustrato por gravedad. La biomasa se desfibra y se compacta intensamente a medida que los rodillos pasan por encima de ella. Una ventaja decisiva del molino granulador de AMANDUS KAHL es su flexibilidad en cuanto a la humedad de entrada, que puede variar entre el 15 y el 70 %. Para un procesamiento óptimo, el contenido de humedad ideal se sitúa entre el 40 y el 50 %. Si es necesario, se puede mezclar biomasa seca, como cáscaras de avena, con paja muy húmeda para regular el contenido de humedad sin necesidad de consumir energía adicional. Tras la trituración previa, el producto tratado se mezcla con estiércol líquido en un depósito agitador y, a continuación, se bombea al fermentador de la planta de biogás.
Un estudio de la Universidad de Aarhus demuestra que la paja desfibrada puede aumentar hasta un 30 % la producción relativa de gas de una planta de biogás. Con este método, el mismo rendimiento de gas que se obtiene con paja sin tratar en 30 días se puede obtener en 17 días. La trituración también aumenta considerablemente la eficiencia en la producción de energías renovables en la fermentación de hierba.
Una tecnología clave para las energías renovables: diez razones a favor del molino granulador
Existen muchos métodos para triturar biomasa. Desde el molino de martillos hasta la trituradora, pasando por el molino cortador, los operadores de biogás disponen de diferentes equipos. ¿Qué diferencia al molino granulador de los demás procesos? Para permitir rendimientos adecuados en plantas de biogás pequeñas y grandes, AMANDUS KAHL ofrece doce modelos diferentes de molinos granuladores. Presentan diez ventajas únicas que los convierten en una opción eficiente y económica.
Además de sus múltiples ventajas técnicas, el molino granulador contribuye al aumento de la eficiencia de las plantas de biogás gracias a su bajo consumo energético, lo que supone una valiosa aportación a la transición energética. Su rango de rendimiento varía, según el modelo, desde unos pocos cientos de kilogramos hasta 40 toneladas por hora. En relación con las plantas de biogás, son relevantes los rendimientos a partir de cinco toneladas. Por lo tanto, el molino granulador es ideal para el aprovechamiento sostenible de residuos orgánicos.
Aprovechar los residuos de fermentación de forma inteligente: cómo los subproductos se convierten en fertilizantes para la agricultura
Los residuos no son sinónimo de basura: tras la producción de biogás quedan residuos de fermentación que pueden transformarse en fertilizantes orgánicos de alta calidad. En lugar de llevarlos directamente al campo, se deshidratan mecánicamente, se secan y se pelletizan. Las ventajas de este paso del proceso son evidentes.
- Mayor peso a granel de los residuos de fermentación para un transporte más eficiente
- Menos molestias por olores al aplicar los fertilizantes
- Prácticamente libre de polvo
- Dosificación sencilla gracias al tamaño uniforme de los pellets
- Composición homogénea de nutrientes sin segregación
- Posibilidad de añadir minerales específicos, como fósforo, potasio o nitrógeno
El uso de fertilizantes orgánicos procedentes de residuos de fermentación reduce la necesidad de fertilizantes artificiales y contribuye a mejorar la calidad del suelo. Además, se fomenta la vida del suelo, se aumenta la capacidad de almacenamiento de agua y se reduce la lixiviación de nutrientes.
Los residuos orgánicos pelletizados resultantes de la fermentación también se utilizan fuera de los campos: además de como fertilizantes, pueden emplearse en tecnologías alternativas de generación de energía, como la pirólisis.
Molino granulador y prensa pelletizadora: el equipo ganador para una cadena de valor cerrada
La integración de prensas pelletizadoras en el proceso de biogás permite reciclar los residuos de fermentación y crear una economía circular.
- Los pellets se utilizan como fertilizante orgánico de alta calidad en la agricultura y favorecen el crecimiento de los cereales.
- Tras la cosecha, la paja húmeda, que es un subproducto de la cosecha de cereales, se desfibra de manera eficiente en el molino granulador, ya sea de forma directa o tras su uso previo, por ejemplo, como cama para animales.
- La paja desfibrada o la cama desfibrada se utilizan en las plantas de biogás como sustrato de fermentación, a partir del cual se obtiene bioenergía.
- Tras la fermentación, se obtienen residuos de fermentación, que se deshidratan mecánicamente y se secan posteriormente.
- Los residuos secos se pelletizan para poder almacenarlos y transportarlos.
- Al aplicar los pellets en el campo de cereales, se cierra el ciclo, ya que se produce nueva paja y el proceso comienza de nuevo.
De este modo se crea una cadena de valor cerrada que fomenta la generación de electricidad y la agricultura sostenible, e integra de forma sensata las energías renovables. Los operadores de las plantas de biogás se benefician de un aumento de la eficiencia y de una utilización económica adicional de los residuos de fermentación.
Ciclo del biogás
La eficiencia y la sostenibilidad van de la mano: la clave para una agricultura con futuro
El uso eficiente de la biomasa y de los residuos de fermentación contribuye significativamente a la sostenibilidad en la agricultura y supone una ventaja importante para la transición energética. Las tecnologías mecánicas de trituración previa y pelletización no solo permiten optimizar el rendimiento del metano, sino también promover una economía circular sensata. AMANDUS KAHL ofrece soluciones a medida para estos procesos y ayuda a los agricultores y operadores de plantas de biogás a utilizar materias primas renovables de manera rentable.



