Piensos en la agricultura: la alfalfa, el pasto y otros forrajes como fuentes versátiles de nutrientes

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Primer plano de pellets de alfalfa ricos en nutrientes, compactos, con una larga vida útil y fáciles de almacenar

En un contexto de incertidumbre global en el sector agrícola, la industria de los piensos compuestos se enfrenta a presiones. Las restricciones a la exportación, los cambios climáticos y las tensiones geopolíticas afectan a la disponibilidad y al coste de los piensos. Quienes no quieran depender únicamente de fuentes de proteínas como la soja, deberían considerar otras alternativas, como la alfalfa, la hierba de pradera y el trébol, que son ricos en nutrientes. Entonces, ¿cómo se pueden convertir estos piensos en una fuente real de proteínas disponible durante todo el año?

El suministro mundial de cereales se enfrenta a retos cada vez mayores, ya que los mercados se caracterizan por la incertidumbre, lo que provoca fluctuaciones y aumentos de los precios. El uso de la soja como proteína alimentaria plantea problemas especiales. Su producción es controvertida desde el punto de vista ecológico, a menudo está modificada genéticamente y se transporta a largas distancias por todo el mundo. Todo esto va en contra de una agricultura sostenible y orientada al futuro.

Las hierbas ricas en fibra, como la hierba de pradera y el trébol, así como la alfalfa como complemento alimenticio, contienen grandes cantidades de proteínas, vitaminas y minerales que favorecen una alimentación equilibrada y, por lo tanto, la salud de los animales. Por ello, constituyen una solución sostenible para la industria de piensos, especialmente en aquellas regiones donde se dispone de pasto y alfalfa. Los innovadores métodos de procesamiento permiten que estas fuentes de alimento estén disponibles en todo el mundo, incluso en lugares donde el cultivo de pienso forrajero es limitado.

El futuro de los piensos

La alfalfa, la hierba y otros productos similares se han consolidado como un recurso valioso y, en forma de pellets, constituyen una solución alimenticia eficiente y sostenible. Suponen algo más que una simple fuente de proteínas, ya que, al ser una alternativa a la soja, hacen que los ganaderos dependan menos de las fluctuaciones de precios y de las barreras comerciales. 

Por tanto, el forraje verde no solo es «verde», sino que se está convirtiendo en un auténtico «superalimento» para el ganado vacuno, los cerdos, los camellos, etc. Gracias a una tecnología innovadora, tienen una larga vida útil en forma de pellets compactos, se transportan y almacenan fácilmente y ahorran espacio. Una situación beneficiosa para todos: animales, agricultores y medio ambiente. 

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