Hierve como un volcán: en nuestras plantas de lecho fluidizado, las partículas y los gases se encuentran en un fascinante proceso dinámico. Esta tecnología altamente eficiente permite modificar de forma específica las propiedades de sustancias pulverulentas y líquidas, lo que se traduce en productos con un mejor comportamiento de aplicación y un auténtico valor añadido. Pero, ¿cuál es el modo de funcionamiento correcto? Le explicamos cuándo merece la pena el funcionamiento continuo y cuándo es ventajoso un proceso por cargas.
Lo que ocurre en el interior de un reactor de lecho fluidizado es espectacular y técnicamente sofisticado a la vez. Si se hace fluir un flujo de aire o gas, por ejemplo nitrógeno, a una velocidad suficientemente alta a través de un polvo o granulado, la capa de producto se eleva y pasa a un estado fluidizado. Entonces, las partículas se encuentran en movimiento intenso, se comportan de manera similar a un líquido y quedan rodeadas de aire por todos lados. Así, toda la superficie queda accesible para el aire de proceso y para los líquidos, emulsiones o suspensiones que se pulverizan. Estas condiciones son ideales para procesos de secado altamente eficaces, así como para procedimientos como la granulación por pulverización, la aglomeración o el recubrimiento.
En función del producto, los requisitos del proceso o la estrategia de producción, el proceso de lecho fluidizado puede funcionar de forma continua o por cargas. Ambos modos de funcionamiento tienen ventajas específicas.
Lecho fluidizado continuo
Para grandes volúmenes de producción y una calidad constante del producto, el proceso continuo suele ser la solución más rentable. Nuestras plantas transportan el producto de manera continua a través de distintas zonas en las que se pueden ajustar con precisión los parámetros del proceso. De este modo, la aglomeración, la granulación y el secado se llevan a cabo de forma simultánea y óptimamente coordinada. Todo el proceso, desde la entrada de la materia prima hasta el granulado acabado, se realiza de forma totalmente automática.
Ventajas a simple vista
Rendimiento de unos pocos kilos hasta varias toneladas por hora
Proceso altamente estable y mínimo esfuerzo manual
Escalabilidad para volúmenes de producción crecientes
Las rutinas optimizadas mantienen las pérdidas de producto por debajo del uno por ciento
Posibilidad de largos tiempos de producción sin interrupciones para la limpieza
Sistema WIP (Washing-in-Place) integrado para facilitar la limpieza
Adaptación flexible a los requisitos específicos de los clientes
Así funciona: la materia prima se dosifica en la parte frontal a través de un alimentador de pérdida de peso con un sistema de doble compuerta conectado a continuación. A través del fondo perforado se inyecta aire de fluidización, lo que permite un intercambio óptimo de calor y materia. A la salida del aparato, el producto se descarga de forma continua y se transporta a las siguientes etapas del proceso. El aire de salida abandona el sistema a través de una caperuza en la que, según el modelo, se integran filtros para que el polvo del producto permanezca en el proceso. Si es necesario, la limpieza del aire de salida se realiza mediante un ciclón y un separador total conectado a continuación.
Campos de aplicación típicos: industria alimentaria, química fina, biotecnología y, cada vez más, la industria farmacéutica.
Proceso de lecho fluidizado por cargas
Por el contrario, el proceso por cargas es más adecuado cuando se requieren cambios frecuentes de producto, campañas más pequeñas o recetas complejas, y cuando los tiempos de producción no son un factor crítico. Todos los pasos del proceso se llevan a cabo secuencialmente en un depósito cerrado. Esto facilita la adaptación a diferentes formulaciones y permite un control preciso de cada carga.
Ventajas a simple vista
Ideal para investigación, desarrollo y pequeñas series de producción
Fácil transferencia a escalas mayores
Configuración sencilla y manejo intuitivo
Adaptación flexible de los parámetros del proceso a requisitos cambiantes
Cambio de producto sin complicaciones y validación GMP sencilla
Diseño modular: desde unos pocos gramos hasta cargas de 2000 litros
Así funciona: nuestras plantas de procesamiento por cargas pueden tratar polvos, granulados, pellets e incluso líquidos, por ejemplo, para la granulación por pulverización o la microencapsulación. Entre las aplicaciones típicas se encuentran el secado, la aglomeración, el recubrimiento y la combinación de varios pasos del proceso. La planta se puede limpiar fácilmente entre las distintas cargas, lo que supone una ventaja cuando se cambian los productos. Las áreas de productos y tecnología están claramente separadas entre sí, por lo que se cumplen sin problemas los requisitos higiénicos. La configuración básica consta del aparato de lecho fluidizado («Batch FB»), los sistemas de aire de entrada y salida, y el sistema de control. Es posible añadir más opciones en cualquier momento.
Campos de aplicación típicos: industria farmacéutica (debido a los claros requisitos de validación y GMP), así como investigación y desarrollo.
¿Qué solución se adapta mejor a sus necesidades?
Tanto el modo por cargas como el continuo permiten una fabricación económica de productos homogéneos con propiedades mejoradas de forma específica. La variante adecuada depende de los requisitos específicos, los volúmenes de producción y las condiciones generales. Dado que apenas existen soluciones estándar en la tecnología de lecho fluidizado, desarrollamos cada planta de forma individualizada. En este desarrollo, incorporamos nuestros conocimientos técnicos sobre procesos, nuestra comprensión de las materias primas y sustancias, los requisitos normativos, los procesos específicos del sector y las tendencias actuales del mercado. De este modo, garantizamos que la tecnología y la aplicación encajen a la perfección, para lograr procesos eficientes, seguros y rentables.
Muestras de productos ejemplares de diferentes procesos de lecho fluidizado
1 Semillas (recubrimiento), 2 Cacao (aglomeración/instantaneización), 3 Té instantáneo extruido (secado), 4 Stevia (granulación por pulverización), 5 Productos fitosanitarios (microencapsulación), 6 Cappuccino 3 en 1 (aglomeración), 7 Azúcar + grasa + colorante (recubrimiento), 8 Malta (granulación por pulverización), 9 Café instantáneo (granulación por pulverización), 10 Salsa de curry en polvo (aglomeración/instantización), 11 Bebida vitamínica (aglomeración/instantización), 12 Leche en polvo (aglomeración/instantización)


