Un nuevo enfoque en la alimentación del ganado vacuno: proteger las proteínas de forma sostenible y eficiente

por Felix Tometten
Tiempo de lectura: 4 minutos
Expander de corona para el acondicionamiento a presión

Las vacas de alto rendimiento y el ganado de engorde tienen una necesidad especialmente elevada de proteínas de alta calidad. Por tanto, para una alimentación adecuada a sus necesidades, es fundamental que los componentes tengan un alto porcentaje de proteínas protegidas de la degradación ruminal. Durante mucho tiempo, esta protección se conseguía con formaldehído, pero ahora está prohibido en toda la Unión Europea. Con nuestro proceso de expansión hidrotérmica a presión, hemos desarrollado una alternativa moderna: las proteínas se protegen de forma fiable, sostenible y sin aditivos químicos.

Las vacas cubren gran parte de sus necesidades de proteínas gracias a los microbios presentes en el rumen. Sin embargo, a medida que aumenta el rendimiento del animal, este suministro alcanza sus límites. En estos casos, son imprescindibles los componentes alimenticios de alta calidad que no se predigieren en el rumen, sino que se absorben directamente en el intestino delgado. Es aquí precisamente donde entra en juego nuestro proceso, que aumenta específicamente la proporción de proteínas protegidas de la degradación ruminal (UDP).

El valor UDP (UDP = undegradable protein, proteína no degradable) indica el porcentaje de proteína no degradable en el rumen con respecto a la proteína cruda total (PC) y, por tanto, señala qué porcentaje de proteínas está directamente disponible para la digestión en el intestino delgado. La estabilidad ruminal de los piensos debe calcularse siempre teniendo en cuenta un tiempo de permanencia determinado en el rumen. En el caso de las vacas de alto rendimiento, se estima que aproximadamente el ocho por ciento del contenido del rumen fluye al intestino cada hora. Por este motivo, la proporción de UDP del pienso se calcula normalmente suponiendo una tasa de paso del ocho por ciento y se indica mediante un dígito adicional como UDP8.

La evaluación de la estabilidad ruminal, y por lo tanto de la eficacia del procesamiento técnico del pienso se lleva a cabo mediante diversos métodos de análisis y estimación. Los resultados permiten evaluar el efecto relativo de diferentes procesos o tratamientos con respecto al producto inicial. Dado que los resultados muestran una dispersión, es necesario realizar un muestreo continuo de la materia prima y del producto acabado para generar una base de datos estable y fiable.

El proceso funciona de la siguiente manera: tras una trituración previa mediante un molino quebrantador de rodillos y un preacondicionamiento con vapor en un mezclador continuo, el producto se calienta brevemente a alta temperatura y alta presión (High Temperature Short Time, HTST) en el expander de corona KAHL. A continuación, el producto expandido y aún caliente pasa al acondicionador de largo tiempo de KAHL, denominado reactor hidrotérmico. Allí se mantiene durante unos 20 minutos a una temperatura cercana al punto de ebullición. Este proceso aumenta significativamente el valor UDP y, al mismo tiempo, mejora la digestibilidad en el intestino delgado.

Por último, el producto expandido se enfría con aire ambiente en el enfriador de cinta KAHL. El resultado es un producto expandido rico en nutrientes y estable durante el almacenamiento, que se integra perfectamente en las raciones mixtas totales (TMR) y que apenas tiende a segregarse. Si es necesario, se puede pelletizar con un mínimo de energía adicional.

Más eficiencia, menos energía

Nuestro proceso no solo aumenta la estabilidad ruminal de las proteínas, sino que también mejora la sostenibilidad en la producción de piensos. El control específico de la temperatura, la presión y la humedad minimiza el consumo de energía eléctrica. A diferencia de los procesos puramente hidrotérmicos, que requieren un secado con aire caliente que consume mucha energía, el producto final solo necesita enfriarse con aire ambiente en el enfriador de cinta, sin necesidad de secado. Así se ahorra energía y se reduce considerablemente la huella de carbono. Además, la modificación específica de las proteínas mejora la digestibilidad de los nutrientes contenidos en el intestino, especialmente en el caso de la harina de colza y otros monocomponentes. De este modo, se aumenta la eficiencia alimentaria y, gracias a una mejor utilización de las proteínas, se reduce el consumo de pienso, sin que ello suponga una pérdida de rendimiento en la producción de leche o en el engorde.

Nuestra tecnología de expansión hidrotérmica a presión demuestra que la producción moderna de piensos puede prescindir de aditivos químicos y, aun así, cumplir con las más altas exigencias en cuanto a rendimiento, eficiencia y sostenibilidad. Muchos productores de piensos de todo el mundo ya apuestan con éxito por este proceso.

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